¿Cuáles serían las claves perfectas para captar y retener el talento? Si tuviésemos la respuesta universal a esta pregunta, la labor de los departamentos de recursos humanos se agilizaría de una manera vertiginosa. Nadie posee una solución que se adapte a todas las áreas y sectores, pero sí que existen unas guías que nos pueden servir para orientarnos hacia el camino correcto. En el ámbito de los recursos humanos, queda claro que uno de los grandes desafíos actuales, y que supone un quebradero de cabeza de muchas empresas, es la capacidad de retención de talento que, no sólo repercute en un gran ahorro para la compañía sino que, puede llevarla a alcanzar al éxito.
Atraerlo supone un gran esfuerzo que, en muchas ocasiones, cae en saco roto si luego no nos preocupamos por retener a esos fichajes de alto potencial. Las organizaciones deben aunar esfuerzos con el fin de reforzar el compromiso de sus empleados y así reducir al máximo la ‘fuga de cerebros’. La rotación laboral es hoy en día uno de los grandes retos empresariales para poder disminuir costes derivados de los procesos de selección, formación y desarrollo.
El éxito o el fracaso de una empresa dependen, en gran medida, de su capital humano. No hay mejores embajadores de una marca que los propios empleados cuando disfrutan, no sólo de un clima laboral adecuado sino, también cuando tienen la posibilidad de desempeñar su trabajo día a día con el orgullo de pertenecer a la empresa. Muchas veces, ellos conocen más en profundidad las necesidades de sus clientes que los propios managers, debido al trato diario. Ese conocimiento aporta al puesto de trabajo un valor que no se cuantifica económicamente. Un motivo más que nos muestra la necesidad de no dejar escapar a nuestros profesionales más valiosos.
La competencia por ese talento cada vez es mayor y esto obliga a las empresas a diseñar iniciativas creativas que contribuyan a su atracción y retención. Una de las grandes bazas de las empresas hoy en día es la tecnología. Si buscamos un nexo común entre compañías de éxito, la innovación es siempre uno de los elementos clave. Disponer de entornos laborales dotados de soluciones tecnológicas innovadoras trae consigo el incremento de productividad y motivación de las organizaciones. En el ámbito de los Recursos Humanos, sabemos que el uso del Cloud Computing se ha convertido en un aliado clave para optimizar la Gestión de las personas. Aunque podría parecer que estamos en una fase inicial  de existencia de “la nube” es indudable que esta modalidad  ya supone una auténtica revolución imprescindible para cualquier negocio.
Para  dar respuesta a la necesidad de adaptación, que hoy por hoy es clave para cualquier Departamento de Recursos Humanos, es fundamental que las compañías opten por el uso de  plataformas flexibles y configurables, que garanticen su sostenibilidad y mejora a largo plazo sin hipotecas innecesarias. La clave está en tener la capacidad para dar respuesta con rapidez y personalización a los nuevos requerimientos que tanto los futuros empleados como los actuales demandarán a sus compañías para desarrollar sus carreras. Si somos capaces de satisfacer estas necesidades, seremos capaces de dar un importante paso que nos garantice la salud de nuestra capacidad de Captación y Retención del Talento
Podemos adoptar una actitud reactiva ante esta necesaria adaptación tecnológica que muchas empresas ya comienzan a ‘echar en falta’ o, por el contrario, tenemos la posibilidad de anticiparnos al cambio y guiar a nuestras compañías hacia el camino del éxito con la ayuda de la tecnología.
Cierto es que el necesario desembolso inicial es percibido por muchas empresas como un gasto que se va posponiendo en el tiempo, pero la tecnología es una inversión para el crecimiento de toda organización que conlleva excelentes resultados, retención del capital humano y la atracción de nuevos talentos que aporten valor. En definitiva, aunque ahora lo podamos percibir como una opción, en un periodo de tiempo no muy lejano será un factor imprescindible. Supondrá la diferencia entre el éxito  o el fracaso y las compañías que antes se adapten al cambio contarán con una notable ventaja frente a sus competidores.