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La importancia del espíritu emprendedor en la empresa

Elizabeth-Meza-junio

Darle tiempo libre a los colaboradores para que desarrollen sus ideas y creen nuevos productos y/o servicios, puede ser la clave para que la empresa crezca, sea innovadora y afiance el compromiso del colaborador.

En los últimos años se ha impulsado el intraemprendimiento y se ha considerado entre las mejores formas de impulsar la innovación dentro de la empresa, también se considera un agente de cambio porque se desarrollan proyectos que solucionan alguna problemática de la compañía, pero, ¿qué es el intraemprendimiento?

El intraemprendimiento es un comportamiento emprendedor bajo el respaldo de la empresa, que le permite al colaborador desarrollar proyectos propios, independientemente de su puesto de trabajo, ya sea que tenga un modelo comercial independiente o que el desarrollo se incorpore a la compañía.

Para impulsarlo, se requiere un programa de intraemprendimiento en el que se involucre toda la empresa, y que esté dirigida por los directivos o jefes directos, porque serán ellos los que motiven a los trabajadores a desarrollar sus ideas.

Empieza por comunicarle a todos los miembros de la organización que pueden ser parte del programa, que si tienen una idea innovadora pueden llevarla a cabo, y que no importa la edad o tiempo que lleven en la organización, porque el emprendimiento no tiene edad.

Puedes crear una convocatoria general o proponle a los líderes de cada área que sugieran una solución a un problema que estén enfrentando, ya sea que se organicen en equipos o lo hagan de forma individual, incluso puedes organizar hubs de innovación para que intercambien ideas. 

Es importante brindarles tiempo libre, no es necesario asignar horas o días, pueden desarrollar su trabajo del día a día a la par del nuevo proyecto. Por ejemplo, Google permite que los colaboradores dediquen 20% de su tiempo laboral en desarrollar nuevas ideas, así surgió Gmail.

El programa de emprendimiento también requiere de una estructura de compensación, que va desde el reconocimiento a nivel empresarial, bonos económicos extra, hasta inversión en el proyecto para llevarlo al mercado.

Si es necesario, designa espacios dentro de la compañía para el desarrollo de las innovaciones y brinda la infraestructura y herramientas necearías. Además, asigna mentores para que lleven a los emprendedores por el mejor camino, porque no siempre es claro y pueden desviarse, o no ver el potencial de sus proyectos.

Asimismo, se requiere establece una cultura del fracaso, porque aunque la idea sea maravillosa, puede que al llevarla a la realidad no resulte o en el camino haya tropiezos, en estos casos necesitas preparar al colaborador ante un posible fracaso y hacerle ver que si el resultado no fue satisfactorio, no quiere decir que “no sirva para nada”, simplemente se requiere buscar otra solución y dejar atrás el miedo.

La motivación

El apoyo y el impulso son fundamentales, porque así los trabajadores se sienten capaces y con las herramientas necesarias, crearán soluciones.

Además, la motivación principal es el control de sus propios proyectos o ser dueños de ellos, registrar patentes a su nombre, tener parte de las acciones, o dirigir la implementación dentro de la compañía.

Porque no se trata de que la empresa se quede con el crédito de las Innovaciones, sino de impulsar su talento y ofrecer mejores servicios, incluso entrar a un sector diferente.

Incorpora startups

No importa si eres una multinacional o una pequeña y mediana empresa, la innovación te permitirá seguir en el mercado o abrir nuevos; sin embargo, no siempre es posible que la innovación se desarrolle dentro de la empresa, sobre todo porque vivimos en un mundo que cambia constantemente y el uso de la tecnología ha acelerado este proceso en los últimos años.

Ahora las compañías pueden acercarse a startups para impulsar su crecimiento y no esperar años a que los nuevos servicios y/o productos salgan de los centros de innovación.

Existen dos opciones; la primera es formar alianzas con startups, que permita crece en conjunto; a la startrup porque tendrá un mercado seguro en el cual probar el producto, y la empresa porque contará con tecnología de primera mano y la facilidad de adecuarla a sus necesidades.

La segunda es adquirir la startup, pero no solo quedarse con la tecnología, sino que los emprendedores se vuelvan parte de la empresa y realicen la implementación.

Si te inclinas por un modelo de intraemprendimiento o un acercamiento con startups, lo importante es conocer a tus colaboradores, hacerles saber que sus ideas son escuchadas y existe la oportunidad para que las desarrollen.

Elizabeth Meza Rodríguez

Elizabeth Meza Rodríguez es editora de El Empresario y Management, secciones de emprendimiento, pymes y capital humano de El Economista y colabora para Factor Capital Humano. Es licenciada en Comunicación por la UNAM y asistió al diplomado de actualización periodística impartido por el Tecnológico de Monterrey y al seminario de actualización periodística en salud de la Universidad Panamericana. Su pasión por la salud, la innovación y la economía se ven reflejados en temas de recursos humanos, responsabilidad social y emprendimiento. Colabora, junto con 20 medios económicos, en Solutions&Co, publicación que difunde textos de innovaciones y empresas a nivel mundial con el objetivo de ayudar al cuidado del medio ambiente. Fue finalista de VII Premio de Periodismo Iberoamericano (2017) realizado por IE Business School y Softland.

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